miércoles, 28 de septiembre de 2011

NIÑOS CON DEFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD Y SIN HIPERACTIVIDAD

Comencemos por definir lo que es la hiperactividad o lo que es más exacto de qué hablamos cuando se diagnostica a un niño de déficit de atención con hiperactividad. Para que nos entendamos, esto quiere decir que es un niño muy inquieto y al que le falta la atención de una forma muy llamativa.
La hiperactividad de los niños es considerada como normal, cuando se produce dentro de una etapa de la vida infantil alrededor de los dos o tres años. El que un niño sea inquieto no tiene nada que ver con la sintomatología
Pasamos ahora a enumerar los síntomas que deben darse, como mínimo 6 de ellos, y que están enumerados en el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales de la sociedad americana de psiquiatría:
Síntomas de desatención
·         A menudo no presta atención a los detalles, tiene errores por descuido y el trabajo escolar suele ser sucio y desordenado.
·         Tiene dificultades para mantener la atención, incluso en los juegos.
·         A menudo, parece no escuchar cuando se le habla directamente, parece tener la mente en otro lugar o como si no oyera.
·         No finaliza tareas escolares, pasa de una actividad a otra sin terminar la anterior. No sigue instrucciones ni órdenes.
·         Dificultad para organizar tareas y actividades.
·         Evitan situaciones que exigen una dedicación personal y concentración ( por ejemplo, tareas de papel y lápiz)
·         A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades ( por ejemplo, ejercicios escolares, juguetes, lápices, libros, etc.) y suelen tratarlos sin cuidado.
·         Se distraen con facilidad ante estímulos irrelevantes, pueden dejar las tareas que están haciendo para atender ruidos o hechos triviales que son ignorados por los demás (una conversación lejana, el ruido de un coche,...)
·         Son olvidadizos en sus tareas cotidianas ( olvidan el bocadillo, los deberes, la hora del partido, etc.)
Hemos visto los criterios que se consideran para tener un grave problema de atención, veamos ahora los síntomas de la hiperactividad e impulsividad que coexiste con la falta de atención la mayor parte de las veces.
Síntomas de hiperactividad
·         Suele mover en exceso manos y pies y se retuerce en su asiento.
·         A menudo abandona su asiento en clase o no es capaz de estar sentado cuando debe.
·         Corre o salta en situaciones en las que resulta inadecuado hacerlo.
·         Experimenta dificultades para jugar tranquilamente o dedicarse a actividades de ocio.
·         Parece estar siempre en marcha, como si tuviera un “ motor”.
·         A menudo habla excesivamente.
·         Dan respuestas precipitadas, antes de que las preguntas se acaben de formular.
·         Puede tener dificultades para aguardar su turno en cualquier situación.
·         También suele entrometerse o entorpecer los asuntos de los demás, tocan cosas que no deben, hacen payasadas…
Según el DSM IV existen varios subtipos de TDAH, según predomine la desatención o la hiperactividad:
· Tipo predominantemente COMBINADO: Cumple los criterios de atención y de hiperactividad.
· Tipo predominantemente HIPERACTIVO: Cumple los criterios de hiperactividad pero no llega a los necesarios de falta de atención.
· Tipo predominantemente DE ATENCIÓN: Cumple al menos seis de los criterios de déficit de atención, pero no los de hiperactividad
.
El más común es el combinado y, en las niñas, parece predominar el de inatención.En los tipos combinados, la hiperactividad e impulsividad hacen que, con bastante frecuencia, sufran accidentes, puesto que no son capaces de calibrar los peligros de sus acciones.. (cruzar en rojo, patinar en terrenos no adecuados, lanzarse con la bici por una cuesta muy empinada, etc..)
Esta falta de atención y exceso de actividad suelen producir también problemas graves en el aprendizaje, aunque su capacidad intelectual sea normal o superior, y precisamente ese fracaso escolar, suele ser el principal motivo por el que acuden a consulta.
Veamos ahora algunos de los síntomas que presentan:
Síntomas de dificultades de aprendizaje
·         Variabilidad. Son niños que tienen amplias variaciones en sus respuestas, son los típicos niños de los que se dice “puede hacerlo porque ayer realizó perfectamente esa tarea, cuando hoy es un desastre”.
·         Retraso psicomotor, que varía desde la simple torpeza motriz hasta “ dispraxias “ importantes, es decir problemas en las nociones de su esquema corporal, del tiempo y del espacio. Dificultades que se agudizan cuando tiene que realizar algo con ritmo.
·         Trastorno del lenguaje de tipo expresivo, con vocabulario limitado y dificultades a la hora de expresarse. Problemas en el área de lectura. Dislexia.
·         Dificultades en la grafía, en la escritura: disgrafía y disortografía, porque existe una deficiente coordinación entre lo que ve y el movimiento manual, es decir, suelen presentar incordinacion visomotriz . Su escritura es torpe, con tachones, desordenada, su ortografía con múltiples faltas y confusiones...

Es evidente que, con todos estos trastornos, son niños que también presentan problemas emocionales. No es raro que tengan un comportamiento social indiscreto, sin freno, y molesto. Este descontrol, casi constante, genera desconfianza e irritación en padres y maestros, así como rechazo de los hermanos y compañeros… lo que hace que pueda ser un niño aislado.

Síntomas personales
·         Emotividad muy variable, cambian frecuentemente de humor, pueden pasar de la risa al llanto con cierta facilidad.. son explosivos, de rabietas constantes.
·         Acentuados sentimientos de frustración, baja tolerancia ante los problemas. Insiste una y otra vez en que se realicen sus peticiones.
·         Problemas de relación con los compañeros. Desadaptación social.
·         Problemas de ansiedad, agresividad, oposición, disconformidad…
·         Algunos de ellos presentan enuresis ( pis nocturno).

EL NIÑO DIFICIL: CARACTERÍSTICAS

Todas pasamos por esos momentos en los que nuestros hijos nos ponen frenéticas y desesperamos pensando que todo lo que les hemos enseñado no parece haber tenido efecto.  Por ejemplo: cuando nuestro hijo ha dibujado sobre la pared por segunda o tercera vez, cuando tiene una rabieta y rehusa hacer lo que le pedimos, cuando nos contesta de mala manera, cuando se empeña en sólo usar cierta ropa . . .  Para algunos niños estos momentos de desafío son sólo pasajeros; pero en el caso del niño difícil, forman parte de su vivir diario.
         ¿Cómo definimos, entonces, a este tipo de niño y lo diferenciamos del que simplemente nos desafía o está atravesando una etapa de rebeldía?  Un niño difícil es uno a quien le encanta contrariar las reglas. Es el que cree que todo es posible; puede que le tome un poco más de tiempo, sea más complicado, o le pueda producir ciertas inconveniencias, pero se propone hacerlo. Tiene una voluntad muy fuerte. Le gusta tener control sobre su vida, así que cuando sus padres le reprenden y advierten del castigo si continúa cierta conducta . . . este niño prefiere aceptar la consecuencia en vez de obedecer.
         Esta definición puede, en cierto grado, aplicarse a muchos niños; pero la diferencia clave está en que este es así constantemente desde su nacimiento, es parte de su configuración genética. Un niño desafiante, desobediente o rebelde lo es únicamente en ciertos momentos y en muchos casos es el resultado de no haber sido disciplinado consistentemente. El niño difícil es así desde los primeros meses de su vida, eso forma parte de su manera de ser y no se da en respuesta a circunstancias externas. Desde pequeño el niño difícil resiste todo cambio, es muy fastidioso, cambiarle la ropa es una batalla, y darle algo nuevo de comer se convierte en una catástrofe. A medida que crece, los conflictos aumentan.
         La familia del niño difícil se ve afectada por los conflictos diarios y abrumadores.  La madre se siente atrapada en el círculo vicioso de estos conflictos, suele vivir exhausta y sin la satisfacción de que sus esfuerzos hayan logrado algo.  El padre, que no está todo el día con el niño, no entiende el problema y cuestiona la habilidad de su esposa como madre y a veces como ama de casa (si es que los problemas con su hijo le han quitado tanto tiempo que no pudo hacer otra cosa). Su hermano o hermana puede albergar resentimiento por la cantidad de atención que se le da al niño difícil, y sentirse aislado y olvidado; algunos se convierten en niños "modelo" pero ansiosos, y otros optan por imitar aquella mala conducta para obtener la atención que anhelan.
         Los rasgos típicos del niño difícil, que aparecen en varios grados de intensidad, son:
         Alto nivel de actividad: es muy activo, por eso a veces se lo confunde con el niño hiperactivo (pero el resto de los rasgos son distintos), muy inquieto, impulsivo, incansable, corre en vez de caminar, es muy excitable, y puede ser agresivo (física y verbalmente).
         Distraído: le cuesta concentrarse y su atención es muy corta; se olvida las instrucciones, o no sigue direcciones.
         Volumen fuerte: cualquiera sea su humor, ya esté entristecido, alegre o enojado, lo demuestra en forma ruidosa y desmesurada.
         Irregularidad: reacciona en forma imprevisible. No tiene horarios para comer y dormir cuando es pequeño.   
         Persistencia negativa: es terco, egoísta, y continúa insistentemente regañando y quejándose hasta lograr lo que quiere, y si no lo logra, recurre a la rabieta larga y persistente.
         Bajo umbral sensorial: es muy sensible a los estímulos físicos tales como la luz, el ruido, los olores, el gusto, la temperatura y la textura de la ropa (no necesariamente a todos ellos, pero a varios).  Es fastidioso con la ropa, si no es cómoda o no le gusta, rehusa usarla.  También lo es con la comida, prefiere aquello a lo que está acostumbrado y es difícil hacerle probar algo nuevo o distinto, especialmente si no le gusta el olor o la presentación.
         Retracción inicial: suele actuar en forma retraída y tímida con gente que no conoce o en situaciones nuevas.  Suele protestar y aferrarse a la madre, y al forzarlo a entrar o acercarse, puede llorar y aun tener una rabieta.
         Adaptabilidad pobre: le cuesta cambiar de actividad o rutina, la transición es problemática.  Muchas veces se empecina y es inflexible, le cuesta adaptarse a lo nuevo.  Le gustan los mismos juegos vez tras vez, y usar la misma ropa repetidamente.
         Modalidad negativa: le cuesta mostrar placer abiertamente, no es un niño alegre o sonriente, generalmente suele ser serio y fastidioso.
         Muchos han sido los estudios para averiguar la causa de este problema, pero la mayoría de los resultados apuntan a la herencia y la configuración genética del niño. En muchos de los casos, el padre o la madre fue difícil cuando era pequeño. Una menor cantidad de estudios han vinculado el problema con la maduración desequilibrada de estos niños: sus ritmos internos son irregulares (con respecto al dormir y cuando tienen hambre), y la maduración de ciertas partes del cerebro es tardía, especialmente con respecto al control de los impulsos. Otra pequeña cantidad de estudios han encontrado una correlación entre esta clase de conducta y ciertas alergias, especialmente hacia productos lácteos, ya que una buena cantidad de niños difíciles padecen esta. También estos últimos estudios indican que la conducta parece agravarse cuando lo que el niño come está cargado de azúcar blanco y aditivos artificiales. Pero no es productivo obsesionarse sobre la causa del problema. Lo que debemos recordar es que, con este tipo de niño, nuestra forma de criarlo no ha sido la causa . . . pero sí podemos mejorar la situación y poner en práctica formas de mantenerlo bajo control, ayudándole para que eventualmente él pueda ejercer control propio sobre su conducta:
1. Definir las reglas antes de imponerlas. Lo más importante antes de comenzar cualquier estrategia de disciplina es establecer expectativas y límites razonables. El niño necesita saber qué conducta es aprobada y cuál no lo es, antes de introducir la regla. A veces pensamos que el niño sabe lo que se espera de él simplemente porque le hemos gritado y/o advertido innumerables veces cuando ha hecho algo que no aprobamos. Nuestro hijo necesita que nos sentemos con él y le expliquemos calmadamente las reglas, y qué pasará cuando rompa cada regla específica, siendo amigable pero firme y alentándole a tratar de hacer lo máximo posible para seguirlas. Esta calmada charla y explicación le dará al niño la oportunidad de elegir y decidir si va a complacer a sus padres, y a la vez a Dios, o va a desafiar y recibir el castigo pertinente.
2. Estructura y rutinas. Parte de la semana y del día del niño puede mejorar si introducimos cierta estructura. El niño difícil funciona bien con rutinas, y es una oportunidad para utilizar uno de sus rasgos de carácter a nuestro favor.  Es especialmente importante establecer rutinas para la mañana y la noche. Por ejemplo; a la mañana: levantarse, ir al baño (lavarse la cara, cepillarse los dientes . . .), vestirse, tomar su desayuno, y estar listo para ir al colegio; por la noche: cenar, tiempo de juegos en familia, ir al baño, cambiarse para ir a la cama, cuento, orar juntos, un beso y a dormir.  Podemos ser flexibles sobre lo horario de esta rutina, que puede ser un poco más tarde durante el fin de semana o en vacaciones, pero la secuencia no debe cambiar. Y, al igual que con las reglas, sentarse y explicarle al niño la rutina completa y luego elegir el día en que se comenzará a utilizar. Podemos recordarle el orden los primeros días, pero después debemos dejarle que siga los pasos por sí solo . . . es su rutina no la nuestra.
3. Distinguir entre conducta desafiante y la irresponsabilidad infantil. Cuando debemos castigar analicemos bien aquello que ha hecho. Si ha roto la regla en forma desafiante o desobedece adrede, el castigo debe ser breve, firme y no negociable . . . el niño ya sabe de antemano la consecuencia de su acción y, en cierto sentido, lo ha pedido . . . "no le decepcionemos".  Si lo que ha hecho es un accidente, un descuido o simple irresponsabilidad por la inmadurez de su edad, démosle la explicación necesaria para que entienda que hizo mal y digámosle cómo puede mejorar . . . Si lo vuelve a hacer sabiendo que está mal, entonces tendremos que implantar la consecuencia con firmeza.    
4. Controlar nuestras reacciones. Antes de poder manejar la conducta de nuestro hijo en forma efectiva, debemos adoptar una actitud objetiva y neutral. No podemos responder de forma emocional o instintiva, ya que esto agrava el problema y, a veces, refuerza la conducta negativa. Nuestra réplica debe ser pensada, y no de acuerdo a los sentimientos del momento. No debemos tomar su conducta como un ataque personal o enfurecernos y perder nuestra compostura . . . vayamos un paso atrás y calmadamente le comunicaremos la falta que ha cometido, su consecuencia y, si estamos en un espacio público, buscaremos un lugar privado para el castigo o le diremos en qué momento se aplicará la consecuencia (sin olvidarnos luego).
5. Disciplinar con amor. Después de haber sido retado o castigado, el niño pequeño necesita sentir que sigue siendo amado. Permitámosle que venga hacia nosotras para un abrazo, recordémosle que lo queremos y por qué fue castigado y cómo puede evitar que esto pase de nuevo. El padre o la madre que castiga en un arrebato de ira o irritación, puede castigar en exceso y lastimar física y emocionalmente al niño. El padre que disciplina calmadamente y con amor enseña al niño, con su propio ejemplo, a controlar sus impulsos y a actuar de forma que agrade a Dios.
 
         El niño difícil puede dar a su madre un poco más de trabajo, pero no es incorregible . . . La disciplina consistente, el amor y mucha paciencia dan buenos resultados. Y no nos olvidemos de un aspecto muy positivo de este niño . . . cuando llegue a la adolescencia no tendremos que preocuparnos por las presiones negativas de los demás . . . él es muy independiente y no va a dejar que otros lo cambien. El niño difícil tiene la capacidad de mantenerse firme en sus convicciones, y puede ser un gran líder si lo encaminamos bien a temprana edad y le instruimos en los valores bíblicos que moldearán su carácter y lo guiarán en el camino correcto.

lunes, 26 de septiembre de 2011

MISIURA??????

DESDE EL PUNTO DE VISTA SERIO Y HUMANO, ES CIERTO SÓLO AQUELLOS QUE TIENEN DINERO PUDIERON INGRESAR A MISTURA Y ADENTRO TODO CARISIMO, NO SE, SI MISIURA SERA BROMA O NO PERO DEBERÍA HABER UNA EN LA QUE RECONOCIDOS CHEF HAGAN PROBAR AL PUEBLO SUS EXQUISITOS PLATOS A UN PRECIO MÓDICO SIN COSTO DE ENTRADA, SOBRE TODO PLATOS ENRIQUECIDOS NO CHATARRAS, CREO QUE ASÍ SOLO ASÍ SE VERA LA INCLUSIÓN SOCIAL DE LA QUE TANTO SE HABLA.
ESTO LO COMENTE EN MI FACE A MUCHOS LES GUSTO PERO HUBO UNA PERSONA QUE ESCRIBIÓ QUE CON 50 SOLES LA HIZO LINDA  TODO EL DÍA EN MISTURA, MMM PUES HABRÁ PAGADO SU ENTRADA, HABRÁ PROBADO DOS PLATOS Y UNA BEBIDA....PARA ESO FUE???? CUANDO UNA PERSONA VA A UN EVENTO A MI PARECER ES PARA REALMENTE CONOCER Y APRECIAR, SI NO SE TIENE LOS MEDIOS ES MEJOR UTILIZAR ESE POCO DE DINERO PARA OTRAS COSAS, CONOSCO GENTE QUE HA IDO TODO EL DIA Y SE HA GASTADO UNOS 70 A 100 SOLES DEGUSTANDO Y COMPRANDO LO QUE REALMENTE LE PROVOCO. Y TODAVÍA LLEVO PARA EL DIA SIGUIENTE... ASÍ LA PASO LINDA!!!!!

QUIEREN QUE ÉL, LES PROPONGA MATRI...

Más o menos en el año 2,009 una amiga me comento que le iba hacer una travesura a su enamorado el chico por supuesto estaba enamorado de ella pero su pensamiento era no al matri, el amor entre los dos se sentía cuando se les veía pero él seguía con el no al matri, entonces vi como mi amiga hizo una almohadita pequeña con sus propias manos compro una tela rosada belour, la relleno de esencia de rosas, esencia de pachulí, pétalos de rosas blancas y rosadas, guindones, pasas, canela, algodón mientras lo preparaba se concentraba con una vela rosada, pidiendo que él chico le pida matri (ojo: el chico esta enamorado de ella), y durmió tres noches con la almohadita debajo de su almohada y antes de un mes, ella le toco el tema del matri y él le dijo que si , que si deseaba casarse con ella porque se había dado cuenta cada mañana que su vida no seria feliz sin verla a su costado, yo no lo creía pero es verdad, ahora muchos dirán tú lo hiciste o si yo lo probé, pues no, muchos de los que realmente me conocen saben que yo nunca pensé en casarme no es mi idea no es algo que me ha quitado el sueño jamás. Si a alguno le sale por fa comuniquemelo que jamas diré el nombre del santo solo el milagro...suerte. 

sábado, 24 de septiembre de 2011

DICEN: DESEO TENER UN HIJO Y NO LLEGA

A muchas mujeres, hombres o parejas les pasa esto y cada vez es más seguido no importa la edad, lo malo es que el ser humano no esta preparado para esto porque tenemos una sola cosa en la cabeza procrearnos, raro son las personas q piensan en quedarse solas o dicen tengo mis ahijados o sobrinos que jamás serán igual a un hijo. Como tomar la idea de no poder procrear, es tan fácil escribir "con calma" pero en el fondo no es asi se viene la ansiedad la busca de métodos depende del método , la busca del dinero, si no hay mas ansiedad y si hay y no sale el in vitro la primera, la segunda ni la tercera  vez viene la depresión se aconseja que todo el proceso de métodos para tener un hijo este acompañado de una psicóloga pero en realidad poco ayudan lo digo por experiencia propia, quien puede ayudar mas es el siquiatra y los antidepresivos cuando ya no se puede hacer nada, es decir cuando ya lo intentaste todo y la autoestima esta por los suelos la tristeza a flor de piel y cuando te preguntas ¿para que he venido al mundo? o ¿para que menstruo?. Pienso que antes de someterse a cualquier tipo de método de fertilidad la persona tiene que estar bien en todo sentido tiene que haber aceptado que sola no va a poder procrear, tiene que aceptar que los métodos no son 100% seguros algunos resultan otros no, y ponerse en , los dos casos ¿qué voy hacer en el futuro si no resulta? y ¿qué voy hacer en el futuro si resulta? y estar bien seguros que si es negativo no nos va a tumbar al suelo...porque ya sabemos cual va hacer nuestro camino a seguir

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LAS MASCOTAS

Quien podria imaginar el amor a una mascota si no la tienes ni lo supones, cuando era una adolescente incomprendida mi sicologo me receto tener una ya que deseaba amar y querer y no encontraba a la persona ideal asi que, ¿a quién más se le puede amar? pues a una mascota, tenerla en mis brazos de pequeña cuidarla comprarle sus cositas esperar llegar a casa para verla sólo a ella, era mi vida, aprendi que sienten, que aman y sobretodo que son muy fieles, que sólo les falta hablar, pero con tan mala suerte mi perrita era alérgica, con los años la alergia le aumento y tuve que sacrificarla, con todo el dolor de mi corazón, me di con la cara de la muerte de alguien muy especial en mi vida. Tiempo después me regalaron otra perrita la verdad mucho más linda que la primera pues con la misma mala suerte se enfermo de la alergia muchos decian que era porque vivia en una casona y la madera del piso las enfermaba, no lo sé, pero esta perrita duro menos que la otra pues un dia se comio un hueso de pollo bastante grueso como era perrita de casa no estaba acostumbrada y a los dos dias empezo con diarrea sangrante se desmayo ya no se podia hacer nada y para evitar que sufra la sacrifcaron. Hoy en dia digo no quiero tener ni un perro más, pero la verdad se que en un tiempo lo voy a necesitar porque no hay como ellos para hacerte sentir feliz y querido. Se preguntarán como se llamaba mi perrita no lo voy a escribir porque las dos llevaron el mismo nombre de mujer, y no quiero herir suceptibilidades.